¿Curioso sobre el rendimiento de los alquileres a corto plazo en Bahía Ballena, Costa Rica? Durante el último año, la tasa de ocupación promedio fue 49% con un ADR de 157€. Los anfitriones ganaron en promedio 2092€ por mes.

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Ingresos mensuales prom.
2092€
$1904 USD
Cambio YoY ingresos
-8%
vs. año anterior
Tasa de ocupación
49%
~15 días/mes
Tarifa diaria promedio
157€
$143 USD
Índice de estacionalidad
98%
variación de demanda
Mejores meses
January, March
temporada alta
Peores meses
October, September
temporada baja
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Las tres cifras principales hay que leerlas juntas. Un 49% de ocupación parecería flojo en un mercado urbano, pero combinado con una tarifa media de 157 € produce unos 2.092 € al mes: este es un mercado de tarifa, no de volumen. Las 177 noches ocupadas al año se concentran en la estación seca, así que las medias anuales esconden que enero puede estar prácticamente lleno mientras septiembre se arrastra.
Dos implicaciones para el anfitrión. Primera: proteger la tarifa en temporada alta. Las semanas de estación seca deciden el año, e infravalorar enero o marzo cuesta más de lo que costará jamás una semana vacía en octubre. Segunda: el -8% interanual de ingresos es una señal de oferta, no un desplome de la demanda — hay más anuncios repartiéndose una demanda similar, y las propiedades intermedias sin ningún elemento diferencial son las primeras en perder terreno. Una piscina, una vista real al mar o un acceso privilegiado a la fauna es lo que mantiene un anuncio en el lado bueno de esa curva; comprar calculando con capturas de temporada alta en vez de con estas medias anuales es el error más común en este corredor.
Tasa de ocupación media por mes en Bahía Ballena, comparada con el mismo mes del año anterior.
| Mes | Ocupación | Año anterior |
|---|---|---|
| jul 2025 | 56% | 52.2% |
| ago 2025 | 44.1% | 44% |
| sept 2025 | 33.1% | 35% |
| oct 2025 | 37.2% | 40.3% |
| nov 2025 | 54.6% | 53.8% |
| dic 2025 | 66.6% | 65% |
| ene 2026 | 66.3% | 63.7% |
| feb 2026 | 72.4% | 68.7% |
| mar 2026 | 56.6% | 57.4% |
| abr 2026 | 42.8% | 53.2% |
| may 2026 | 35.6% | 32% |
| jun 2026 | 46.7% | 47.8% |
📌 Las tendencias históricas revelan picos estacionales - planifica en consecuencia.
Estas cifras reflejan la demanda en tiempo real en Bahía Ballena, ayudándote a planificar y fijar precios estratégicamente.
Bahía Ballena, el distrito costero que rodea Uvita en el Pacífico sur de Costa Rica, es uno de los ejemplos más claros de demanda ligada a la naturaleza. Los huéspedes vienen por el Parque Nacional Marino Ballena y su banco de arena con forma de cola de ballena, por el avistamiento de ballenas jorobadas en dos temporadas migratorias distintas, y por las cascadas, playas y selva del corredor de la Costa Ballena, que va de Dominical a Ojochal. La reserva típica es una pareja o familia norteamericana o europea que hace una parada de varias noches en su ruta entre Manuel Antonio y la península de Osa.
El mercado promedia un 49% de ocupación con una tarifa media diaria de 157 €, lo que se traduce en unos 2.092 € de ingreso mensual por anuncio y unas 177 noches ocupadas al año. Los ingresos caen en torno a un 8% interanual en el periodo analizado (julio de 2025 a junio de 2026), algo coherente con una oferta que crece más deprisa que la demanda: no dejan de entrar villas y cabañas nuevas. La demanda existe, pero elige — los anuncios con piscina, vistas al mar y buenas fotos capturan una cuota desproporcionada, y las propiedades genéricas son las primeras en notar la presión.
Bahía Ballena puntúa 98 en nuestro índice de estacionalidad, donde 100 es la variabilidad media de los mercados que seguimos: la diferencia entre temporada alta y baja es prácticamente la típica, y más suave que en muchos destinos de playa. Los mejores meses son enero y marzo, el corazón de la estación seca, cuando la temporada alta norteamericana y europea coincide con la temporada de ballenas jorobadas de diciembre a abril. Los peores son octubre y septiembre, el tramo más lluvioso del año en esta costa.
El matiz interesante es que septiembre y octubre coinciden con el pico de la segunda temporada de ballenas, cuando las jorobadas del hemisferio sur crían en la bahía y el festival de ballenas y delfines de Uvita atrae visitantes nacionales. Eso amortigua el valle — el índice cercano a la media lo refleja en parte — pero no lo elimina: las tardes de lluvia y la caída de llegadas internacionales siguen haciendo de estos meses el momento de fijar precios defensivos, aceptar estancias más cortas y apuntar al viajero costarricense de fin de semana en lugar de esperar reservas internacionales que no llegarán hasta diciembre.
El alquiler vacacional se concentra en Uvita y sus alrededores, el núcleo comercial del distrito. La zona llana de Uvita — la cuadrícula entre la carretera costera y la entrada del parque nacional — reúne los anuncios a distancia a pie de la playa, sobre todo casas y cabinas. Las colinas sobre Uvita y Bahía concentran las villas con vistas al mar: propiedades en plena selva, con piscina, que alcanzan las tarifas más altas y atraen estancias más largas. Dominical, en el extremo norte del corredor, tira hacia surfistas y público joven; Ojochal, al sur, es más tranquilo y residencial, conocido por su oferta gastronómica y una amplia comunidad extranjera.
Aquí el carácter pesa más que la distancia. El huésped elige entre la comodidad de ir andando a la playa o la villa con vistas y privacidad, y ambos segmentos tienen precios muy distintos. El acceso es una variable operativa real: muchas propiedades de ladera exigen un 4x4 en la estación verde, y los anuncios que lo dicen con claridad reciben huéspedes mejor filtrados y menos conflictos. La fauna, el jardín y el estado de la piscina pesan en las reseñas tanto como el interior; una foto con tucanes o monos vende exactamente lo que este huésped vino a buscar.
Costa Rica regula el alquiler de corta estancia a nivel nacional mediante la Ley 9742, la ley marco del hospedaje no tradicional, y su reglamento (decreto 43154-H-TUR). El anfitrión debe inscribirse en el Registro de Hospedaje No Tradicional del Instituto Costarricense de Turismo (ICT) — un trámite en línea que es requisito legal para operar en plataformas como Airbnb. Además, debe darse de alta ante Hacienda, cobrar el 13% de IVA sobre las estancias, emitir factura electrónica y declarar los ingresos.
La municipalidad de Osa puede añadir condiciones urbanísticas locales, y las propiedades cercanas al Parque Nacional Marino Ballena están en una zona ambientalmente sensible donde los permisos de construcción y uso de suelo se examinan con lupa. La aplicación de la norma se está endureciendo a medida que las plataformas comparten más datos con las autoridades. Las reglas cambian y los requisitos del registro se han ido implantando por fases, así que conviene verificar el estado actual con el ICT y la municipalidad antes de publicar — y llevar la parte fiscal limpia desde el primer día, porque las liquidaciones retroactivas de IVA son el problema más habitual entre anfitriones en Costa Rica.
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* Los cálculos se basan en 30 días/mes. Los resultados reales pueden variar según el mercado, la temporada, el tipo de propiedad y la estrategia implementada.
El anuncio medio opera al 49% de ocupación con una tarifa media de 157 €, unos 2.092 € al mes antes de gastos. Da para un buen ingreso complementario o un retorno razonable sobre una propiedad bien comprada, pero los ingresos caen un 8% interanual porque la oferta crece, así que conviene calcular con estas medias y no con anécdotas de temporada alta. Las propiedades diferenciadas — piscina, vistas, fauna — rinden claramente por encima de la media.
La media del mercado es del 49%, unas 177 noches ocupadas al año. De diciembre a abril la utilización es mucho mayor, y septiembre y octubre marcan el valle real. Un anuncio nuevo suele necesitar unos meses de reseñas antes de alcanzar la ocupación media del mercado.
Enero y marzo son los más fuertes: estación seca, temporada alta internacional y avistamiento de ballenas a la vez. Septiembre y octubre son los más débiles por ser los meses más lluviosos, aunque la segunda temporada de jorobadas y el festival de ballenas de Uvita suavizan algo la caída.
El mercado promedia 157 € por noche ocupada, pero la horquilla es amplia: las cabinas sencillas cerca de Uvita se reservan bastante por debajo, y las villas de ladera con piscina y vistas pueden situarse muy por encima en estación seca. Conviene juzgar el precio por el ingreso por noche disponible, no por imitar la media.
La Ley 9742 exige inscribirse en el Registro de Hospedaje No Tradicional del ICT, además del alta fiscal ante Hacienda: 13% de IVA sobre las estancias, factura electrónica y declaración de ingresos. La municipalidad de Osa gestiona el urbanismo local. Las normas cambian: verifique los requisitos vigentes con el ICT y la municipalidad antes de publicar.
Sí, es el atractivo ancla. Las jorobadas llegan en dos migraciones, aproximadamente de diciembre a abril y de julio a octubre, y el Parque Nacional Marino Ballena es la razón por la que muchos itinerarios incluyen Uvita. El festival de ballenas de septiembre genera además demanda nacional en el mes más flojo del año.